
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que en el siglo pasado, alrededor del 75% de la diversidad genética de los cultivos se perdió cuando los agricultores en todo el mundo se pasaron a variedades genéticamente uniformes de alto rendimiento y abandonaron muchas variedades locales.
Por ello, sostiene que conservar y aprovechar al máximo la riqueza del patrimonio genético de los animales y las plantas del planeta será crucial para la supervivencia de la humanidad.
Para la FAO, "garantizar la seguridad alimentaria" es uno de los "mayores retos" a los que se enfrenta la humanidad en el contexto del cambio climático, ya que se calcula que su impacto reduzca la productividad, estabilidad e ingresos agrícolas en muchas zonas que ya experimentan elevados niveles de inseguridad alimentaria.
"La producción agrícola mundial deberá aumentar un 60 % a mediados de este siglo -faltan menos de 40 años para ello- para poder cubrir las necesidades alimentarias de la creciente población mundial ", subrayó Gustafson, quien recordó que solo se cultivan 7.000 especies vegetales de las 30.000 especies comestibles en el mundo.




